Vamos de paseo en un coche viejo

En el mes de septiembre nos buscamos un nuevo espacio chiquitín para vivir algo más grande del que teníamos antes, entre otras razones porque Monete venía de camino y había que meter sus cosas en alguna parte. La casa en sí es estupenda, pero tiene un pequeño inconveniente:

Sigue leyendo

Anuncios

Historia de una llegada al mundo – segunda parte

¡Hola a todos! En primer lugar, gracias por vuestra espera, por vuestra paciencia y por entender que no os haya contado (ni os vaya a contar) toda la historia entera con pelos y señales.

¡Hoy vuelvo con muy buenas noticias!

¡Monete ya está aquí! Y el Cocinero alemán y yo no podríamos estar más felices, aunque a veces no paremos de preguntar a las enfermeras si le cogemos correctamente y un montón de otras cosas. Hasta que conozcamos a este pequeño ser no podremos escribir su manual de instrucciones, es lógico.

Bien, prosigo entonces un poco con la historia del otro día.

Sigue leyendo

La excursión del mes. Mayo de 2017

Un día de mayo el Cocinero alemán y yo nos levantamos, como cada mañana. Desayunamos. Vimos un rato la tele. Y, de repente, sin anestesia ni nada, me dijo: hoy vamos a ver a mis padres y tú conduces.

¿¿¿¿¿QUÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉ????? ¿Que yo… qué?

A mí así no, hombre. Esto se avisa. A ser posible con semanas de antelación, que yo me lo apunte en la agenda. Que en mi estado no puedo tomar medicamentos y yo sin tomarme una pastilla no soy capaz de conducir, los nervios me pueden.

La última vez que conduje un coche fue el 5 de marzo de 2016, y aquel día, sin valeriana, no salió la cosa como yo me imaginaba, por lo que mi subconsciente me tenía prohibido volver a sentarme delante de un volante. Y menos ahora que el coche tiene seis meses de vida.

La historia de ese día de mayo de conducción impuesta, no obstante, transcurrió así: Sigue leyendo

¿Qué nacionalidad tendrá mi hijo?

Siendo yo española y el padre de mi futuro retoño de origen alemán, y viviendo los dos en Austria, es decir, en un país que para los dos es extranjero: ¿qué nacionalidad tendrá mi hijo? Llevo ya semanas dándole vueltas a este tema y ahora que he investigado un poco más, os puedo contar algo. Sigue leyendo

Éramos pocos y parió la hermana

No, no, ¡no os asustéis que no soy yo! ¡Que a mí hasta noviembre no me toca! No, la que ha parido es la que todos los desconocidos que nos ven juntas preguntan: “¿Ah, ésta es tu hermana?”. Mmm… pues bueno… en realidad sólo somos amigas, y los únicos elementos “genéticos” en que nos parecemos son la altura, en que las dos llevamos gafas, y que las dos hemos nacido en la capital de un país, aunque ni siquiera es el mismo… En fin… la gente… Todo sea por tener temas de conversación.

El caso es que esta muchacha, a la que conocí ayende los tiempos a través de los amigos del fútbol del Cocinero alemán, me saca(ba) ventaja en seis meses con esto del embarazo, y claro, ella ya ha llegado a su límite máximo y el miércoles nos presentó a su niño. Fue niño, sí. Ella no lo sabía, porque no le dio la gana enterarse y por lo tanto su doctora tuvo que mantener el secreto, pero mi madre se lo olía y al final tuvo razón. En cualquier caso, el niño nació bien, pequeño, porque ella tampoco es que mida dos metros, y ya están en casa.

Lo cual a mí me ha venido muy bien (lo de los 6 meses de ventaja) para empezar a investigar ya cositas Sigue leyendo

Bodas, bautizos y comuniones

Austria y el sur de Alemania (es decir, la región de Baviera, conocida en alemán como Bayern) son zonas mayoritariamente católicas… y practicantes. Este aspecto me asombraba al principio teniendo en cuenta que hay muchas casas en las que se pueden ver figuras de santos, que hay mucha gente que reza, que es muy habitual ir a la iglesia y que durante las ceremonias, parece que todo el mundo sabe lo que hay que decir o cantar a continuación… Menos yo, claro, que me quedo como una tonta mirando de reojo al resto de la gente y activando la parabólica a ver si entiendo lo que están diciendo, con resultados negativos en la mayoría de los casos.

El hecho de que aquí sean católicos no quiere, sin embargo, decir que sus tradiciones y ceremonias sean exactamente iguales a las nuestras. Cada vez que voy a alguna de ellas me encuentro con la pregunta de: “¿Pero en España la ceremonia se hace igual que aquí, no?”. Y, cuando les respondo que no siempre, la siguiente pregunta suele ser: “¿Pero sois católicos, no?”. Sí, señora, pero católicos hay por todo el mundo y eso no significa que en todas partes se hagan las cosas de la misma manera. Depende de las tradiciones de cada sitio.

Siempre que tengo la oportunidad de asistir a algún acto que no había visto antes, trato de acordarme de todo para poder hablar de ello después, ya que hay quien siempre me pregunta. Sigue leyendo