Qué hacer una semana en Salzburgo (en verano)

Sé que esta pregunta se la hacen muchas personas que vienen a pasar unos días a esta parte del mundo y sé que es difícil encontrar información a este respecto y que, además, ésta varía mucho en función del tipo de viaje que se va a hacer, de si se hace en familia o con amigos, de si uno prefiere visitar los sitios tranquilamente o si quiere ver muchas cosas en el menor tiempo posible y, además, de si ese viaje se hace en invierno o en verano.

Por este motivo he decidido aportar mi pequeño granito de arena a esta cuestión y proponer una serie de cosas que se pueden visitar en Salzburgo en verano. ¿Y por qué en verano? Pues porque por suerte o por desgracia hay una serie de sitios que solamente se pueden ver a partir de los meses de abril o mayo ya que, por sus características, permanecen cerrados durante las estaciones más frías. Allá vamos: Sigue leyendo

La fortaleza de Salzburgo: Festung Hohensalzburg

Hay quienes me preguntan: ¿qué se puede ver cuando se visita Salzburgo? A lo cual yo respondo con otra pregunta: ¿cuánto tiempo tienes? E, independientemente de la respuesta que obtenga, recomiendo unas u otras cosas. Ahora bien, lo que nunca puede faltar cuando se pasa por esta ciudad es visitar su fortaleza, a la que por estos lares se conoce como Festung Hohensalzburg.

Lo bueno que tiene este lugar es que se adapta a las necesidades de cada uno. Así, quienes tienen poco tiempo para verlo, pueden pasar una o dos horas visitando las partes más importantes, mientras que quien dispone de un día entero, puede dedicarlo a recorrer tranquilamente todos los rincones que se esconden en esta pequeña ciudad en las alturas.

En las próximas líneas voy a intentar contaros un poquito más sobre la historia de esta fortaleza, qué se puede ver dentro y desde ella y alguna que otra anécdota curiosa sobre la misma, de esas que se escuchan una vez en la audioguía o se leen en alguna parte y nunca jamás se vuelve a saber de ellas… Sigue leyendo

La excursión del mes. Enero de 2017

Empezaré esta nueva entrada diciendo que no he podido escribir antes porque, poco después de que se fuera mi visita, me fui yo misma de vacaciones y no he pasado mucho por aquí… Así que, ya puestos, os deseo a todos un feliz 2017 y os doy las gracias por todas las visitas que han pasado por aquí estos últimos días. ¡GRACIAS!

Ahora sí: año nuevo, ¡sección nueva! He decidido que una vez al mes os voy a narrar alguna de mis muchas excursiones, ya sean de un día de diario yendo de casa al trabajo o de un día de esos en que me da por ir a ver mundo. Y voy a inaugurar estos relatos de una forma un tanto extraña, ya que os voy a hablar de una excursión que no ha tenido lugar en Austria sino en España, mientras estaba de vacaciones. No me gusta mucho hablar en este blog de mis vacaciones en España porque no me gusta mezclar historias hasta ese punto, pero me vais a permitir que haga la excepción. Luego entenderéis por qué:

Hallábame yo metida en un coche azul con una amiga camino de La Coruña, con la intención de sorprender a otra amiga que vive allí. A primera hora de la mañana ya habíamos parado para repostar, hacer recuento de patatas fritas y otros “alimentos” y para inflar las ruedas del coche después de haberlas desinflado previamente. El viaje se desarrolló sin mayores contratiempos. Hablamos de nuestras cosas. Escuchamos música. Atravesamos la más vieja de las Castillas y por fin llegamos a Pandora Sigue leyendo

Cómo llegar en avión hasta Salzburgo

Será maravilloso viajar hasta Salzburgo sin necesidad de hacer transbordos. Quién sabe… quizá, algún día, será más sencillo. Pero por ahora hay muy pocas posibilidades de encontrar un vuelo directo desde Madrid hasta Salzburgo. Y digo Madrid porque es lo que yo conozco; seguramente haya otras posibilidades desde otras ciudades. Por ello hoy, queridos amigos, os cuento cómo conseguirlo (con transbordos incluidos) sin morir en el intento.

Antes de empezar, quisiera partir de una entrada que ya escribí hace algún tiempo llamada Será maravilloso viajar hasta Europa. Ahí intenté comparar tres compañías aéreas con las que yo he volado de España a Austria y viceversa. La diferencia entre aquella explicación y la de hoy es que ahora voy a contaros con qué otros medios de transporte también se puede llegar hasta Salzburgo. Atentos: Sigue leyendo

Un día en… Salzburgo. Segunda parte

Ya hemos llegado al centro de Salzburgo. O, más bien, a los alrededores de la ciudad. Nos encontramos junto al Makarsteg y delante de nosotros hay un paso para peatones. A la derecha tenemos la Franz-Joseph Kai, y a la izquierda la Griesgasse. Y en la parte trasera de los edificios que tenemos enfrente se encuentra el auténtico centro.

Esta vez no os voy a proponer ningún recorrido. Os recomiendo más bien que busquéis la forma de llegar hasta esa calle trasera, que se llama Getreidegasse. Y no vale preguntar. Hay varias formas de llegar hasta ella: ir hacia la derecha y girar a la izquierda… ir a la izquierda y girar a la derecha… meterse por uno de los muchos pequeños “pasadizos” que desembocan en patios más allá de los cuales se entra a esta calle… En cualquier caso, merece la pena (y mucho) perderse por esos callejones y aparecer en cualquier parte.

La Getreidegasse es Sigue leyendo

Un día en… Salzburgo. Primera parte

¿Qué cosas debe uno ver cuando viene por primera vez a Salzburgo? Para mí es algo complicado poder responder a esta pregunta porque llevo aquí ya algún tiempo y siempre que descubro algo nuevo o interesante en esta ciudad pienso: “esto se lo enseño seguro a quienes vengan a verme la próxima vez”. El problema es que, con ese pensamiento, la lista podría alargarse eternamente y también tengo claro que no a todo el mundo le tienen por qué interesar las mismas cosas que a mí…

En cualquier caso, en las próximas líneas voy a intentar explicar cómo llegar desde la Hauptbahnhof (estación central de trenes) hasta el centro de Salzburgo, incluyendo cosas que a mí me parecen interesantes y que recomiendo visitar. Espero que a alguien le pueda servir: Sigue leyendo

El final del verano llegó

¡Madre del amor hermoso! ¡Que ya se nos acaba el verano! ¡Y yo llevo más de un mes sin contaros mi vida! Esto no puede ser… Os voy a poner al día:

¿Os acordáis de unas invitaciones de boda que os enseñaba el mes pasado? Pues esa boda ya tuvo lugar, y fue muy muy muy muy divertida. Pero no voy a dar detalles, porque no viene a cuento en este blog. Simplemente decir que las 4 de la mañana me pareció pronto para dejar de hacer amigos, de hacer el tonto y para volver a casa. ¡Una lástima! Lo de tener que abortar la misión, quiero decir…

Esa boda coincidió con unos días que pasé en España, durante los que no me dio tiempo de dormir más allá de las 8 de la mañana y mucho menos de escribir en ninguna parte. Mis disculpas.

Durante la semana que siguió a esa yo seguía de vacaciones, y las aproveché para recibir mi primera visita desde España… bueno, la primera visita que se quedaba más de un día y que se quedaba a dormir en casa. Pero de ello os hablaré con más detalle próximamente…

Y después de despedir a esa visita, me incorporé a mi nuevo puesto y a mi nuevo centro de trabajo… ¿CÓMO? Sí, amigos, lo que leéis. Ya me encuentro de camino al ascenso dentro de mi empresa, tal como os avisaba hace meses. Ya casi he conseguido ese puesto. Sólo tengo que superar nueve semanas de formación y el periodo de prueba. Si lo consigo, el ascenso es mío. Y si no lo consigo, tampoco pasa nada. Me quedo igualmente dentro de la empresa, que me interesa en el fondo más que cualquier  tipo de promoción. Veremos cómo se presenta el nuevo curso teniendo que hacer nuevos deberes.

¡Os mantendré informados!