Blogparade: Si volvieras a España ¿qué no echarías de menos?

Desde hace varios meses ronda por este mundo virtual una iniciativa que consiste en hablar de aquellas cosas que aquellos que vivimos en el extranjero echaríamos de menos si nos fuéramos del país en el que ahora vivimos. Sin embargo, a Montse del blog Kartoffeltortilla se le ha ocurrido darle la vuelta a la pregunta para contar aquellas otras cosas que no echaríamos de menos. Y como la idea me gusta mucho y he recibido una invitación personal suya para participar, allá va mi lista:

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Un bautizo internacional

Cuando el Cocinero alemán me dijo que quería bautizar a Monete, me surgió un conflicto interno: hacía poco tiempo que había logrado “darme de baja” de las listas de la iglesia, pero sabía que a él le hacía ilusión… Así que, bueno, ya que la criatura también lleva su apellido, tiene derecho a decidir algo.

Aquello no dejaba de otorgarme la excusa perfecta para que la familia y algún que otro amigo pudiera venir desde España y (re)conocer al bebé. Y nos pusimos manos a la obra. Sigue leyendo

Se acerca la navidad

Se nota en el ambiente. Ya está aquí. La nieve… Los puestos navideños… Las galletas caseras… Los anuncios de la tele llenos de chimeneas y velas… Las conversaciones de la gente sobre compras, compras y más compras… Los adornos inundándolo todo, incluso los pasillos del hospital… Que, por cierto, lo han dejado muy bien decorado. Incluso han colocado un abeto gigante (y real, no de plástico) en la sala de las visitas.

Hasta ahora, la televisión, una ventana al mundo exterior y esporádicos paseos eran mi medio de comunicación con esta época del año.

Ahora, por fin, el esperar se va a acabar. ¡Monete y yo vamos a casa! Iba a decir volvemos, pero en su caso no ha habido aún una primera vez desde que vio la luz del mundo. Próximo capítulo: su adaptación a casa y comprobación de si le gusta el castillo que decora su habitación.

¡Felices fiestas!

Éramos pocos y parió la hermana

No, no, ¡no os asustéis que no soy yo! ¡Que a mí hasta noviembre no me toca! No, la que ha parido es la que todos los desconocidos que nos ven juntas preguntan: “¿Ah, ésta es tu hermana?”. Mmm… pues bueno… en realidad sólo somos amigas, y los únicos elementos “genéticos” en que nos parecemos son la altura, en que las dos llevamos gafas, y que las dos hemos nacido en la capital de un país, aunque ni siquiera es el mismo… En fin… la gente… Todo sea por tener temas de conversación.

El caso es que esta muchacha, a la que conocí ayende los tiempos a través de los amigos del fútbol del Cocinero alemán, me saca(ba) ventaja en seis meses con esto del embarazo, y claro, ella ya ha llegado a su límite máximo y el miércoles nos presentó a su niño. Fue niño, sí. Ella no lo sabía, porque no le dio la gana enterarse y por lo tanto su doctora tuvo que mantener el secreto, pero mi madre se lo olía y al final tuvo razón. En cualquier caso, el niño nació bien, pequeño, porque ella tampoco es que mida dos metros, y ya están en casa.

Lo cual a mí me ha venido muy bien (lo de los 6 meses de ventaja) para empezar a investigar ya cositas Sigue leyendo

Mayo arbolado y hermoso

Hay por esta parte del mundo una tradición típica del día 1 de mayo que se llama Maibaum, que no significa otra cosa que árbol de mayo. ¿Y esto en qué consiste? Pues en que un grupo de jóvenes, por lo general hombres pertenecientes a algún club o asociación (bomberos, cazadores, asociaciones privadas, etc.) preparan y decoran el tronco de un árbol (uno no muy grueso), lo llevan en una especie de procesión por varias calles y después lo levantan y lo clavan en el suelo, normalmente en el centro del pueblo.

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¿Qué misterio tiene todo esto? Pues nada más allá que un nuevo motivo para celebrar una fiestecilla con la gente del entorno, bailar, comer mucho y beber más. También es normal que en un día así todo el mundo aproveche para sacar del armario sus trajes típicos y luzca palmito, que el buen tiempo hay que aprovecharlo como sea.

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Hasta este año yo no había presenciado nunca un evento de esta magnitud. Y ayer, esa espera llegó a su fin… Sigue leyendo

Bodas, bautizos y comuniones

Austria y el sur de Alemania (es decir, la región de Baviera, conocida en alemán como Bayern) son zonas mayoritariamente católicas… y practicantes. Este aspecto me asombraba al principio teniendo en cuenta que hay muchas casas en las que se pueden ver figuras de santos, que hay mucha gente que reza, que es muy habitual ir a la iglesia y que durante las ceremonias, parece que todo el mundo sabe lo que hay que decir o cantar a continuación… Menos yo, claro, que me quedo como una tonta mirando de reojo al resto de la gente y activando la parabólica a ver si entiendo lo que están diciendo, con resultados negativos en la mayoría de los casos.

El hecho de que aquí sean católicos no quiere, sin embargo, decir que sus tradiciones y ceremonias sean exactamente iguales a las nuestras. Cada vez que voy a alguna de ellas me encuentro con la pregunta de: “¿Pero en España la ceremonia se hace igual que aquí, no?”. Y, cuando les respondo que no siempre, la siguiente pregunta suele ser: “¿Pero sois católicos, no?”. Sí, señora, pero católicos hay por todo el mundo y eso no significa que en todas partes se hagan las cosas de la misma manera. Depende de las tradiciones de cada sitio.

Siempre que tengo la oportunidad de asistir a algún acto que no había visto antes, trato de acordarme de todo para poder hablar de ello después, ya que hay quien siempre me pregunta. Sigue leyendo

Los borrachos dicen siempre la verdad

Dice la leyenda, la tradición o las malas lenguas (según se mire) que los austriacos (o más bien los alemanes, aunque a veces los confundamos, seamos sinceros) son dados a beber cerveza. Hasta ahí, la parte neutral. Luego viene lo de que si beben mucho alcohol, que si las cantidades que ingieren no son normales, que si son alcohólicos, etc.

Pues hoy vengo con la intención de darle la vuelta a ese prejuicio, contar un par de anécdotas y aclarar un par de cosas sobre el consumo de alcohol en esta parte del mundo.

La primera de las anécdotas se remonta a la primera vez que el Cocinero alemán se vino a España a conocer a la familia y salimos un día a que conociera a unos cuantos de mis amigos al mismo tiempo. Como buen alemán, se pidió una cerveza… Sigue leyendo