El cascanueces

Recuerdo haber ido una vez a ver ballet. Fue en Madrid. Hace ya una eternidad. Recuerdo que las entradas que recibí, que fueron un regalo, eran tan horribles que nos tocó sentarnos casi atrás del todo y prácticamente detrás de una columna. Eso, sumado al hecho de que llevaba varios días descansando poco por el trabajo y la universidad, hicieron que casi a la mitad de la pieza empezara a notar un sueñecillo. ¡Qué vergüenza!

Nunca logré resarcirme de aquel sentimiento de malestar. Sin embargo, hace poco recibí una nueva propuesta: entradas para ir a ver de nuevo el ballet, esta vez en Salzburgo. ¿Quién puede rechazar una oferta así?

Además, por suerte para mí, se trataba exactamente de la misma obra: El cascanueces, en alemán Der Nussknacker. Y, lo mejor de todo es que, como el ballet consiste precisamente en eso, en bailar, no es necesario conocer un idioma en particular para entender la obra. Sigue leyendo

De fiesta en Salzburgo

Hay fiestas… y fiestas… Y aunque en esta época del año hay muchas de ellas parecidas al Oktoberfest, que no sólo se celebra en Múnich, en las que se bebe cerveza a mansalva y se luce el tipín dentro de un Dirndl, hay otras que no son más que simplemente eso, salir de fiesta.

He aquí la historia de la primera vez que salí de fiesta por la ciudad de Salzburgo: Sigue leyendo

Noche de paz

Cuenta una versión de la historia que, en la Nochebuena de 1818 se rompió el órgano de la iglesia de San Nicolás en Oberndorf, lo que llevó a Joseph Mohr (el párroco) a pedir a su amigo Franz Xaver Gruber (compositor) que elaborase una melodía para un poema que él había creado, que habría de ser interpretado por un coro acompañado únicamente por una guitarra. Así surgió el villancico Noche de Paz.

A día de hoy, se trata de una de las canciones más conocidas en todo el mundo, ya que se ha traducido a más de 300 idiomas, y ello a pesar de que, en origen, el conocimiento de la melodía estaba muy restringido. No fue hasta 1833 que un organista también austriaco interpretó la canción fuera del entorno de Oberndorf y la lanzó a la fama. Sigue leyendo

Rock in Vienna. Los conciertos

Y cuando empieza el espectáculo, uno se olvida de dónde está, de quién anda alrededor y se dedica sólo a escuchar la música y a cantar todo lo que se pueda como si no hubiera un mañana.

Los que estuvieron allí presentes este año fueron:

lineup

He aquí una recopilación de vídeos de algunos de ellos, no todos los cuales disponen de una calidad extraordinaria, todo sea dicho, pero gracias a ellos podréis haceros una idea de lo que pasó por los escenarios de Viena el fin de semana pasado: Sigue leyendo

Rock in Vienna. Prólogo

Bajo un sol abrasador y con la previsión de un fin de semana exageradamente caluroso, el Cocinero alemán y yo fuimos en compañía de un amigo a coger un tren en la estación central de Salzburgo. Destino: Westbahnhof, en Viena. Y ahora una pausa publicitaria para los interesados en realizar ese mismo trayecto: existe un tren que no depende de la compañía ÖBB (la que se encarga del sistema de trenes austriaco en general), sino de la Westbahn, que realiza cada hora durante todos los días de la semana el trayecto desde Salzburgo hasta Viena pasando por Linz (y viceversa) por un precio de entre 20/25 euros sólo ida. Ahí lo dejo.

Bajo un sol abrasador llegamos a Linz, donde se subió nuestro cuarto jinete, una persona que en su día no fue más que un compañero de trabajo, pero al que adoptamos rápidamente dentro de nuestro círculo de amistades nacionales. Entre partidita a las cartas y tonterías varias y múltiples, las dos horas y media que dura ese trayecto (en total) se nos pasaron volando y allí nos plantamos, cual turistas disfrazados de rockeros, en Viena. Sigue leyendo

Preparados, listos… ¡Rock in Vienna!

Si el año pasado el Cocinero alemán y yo nos fuimos tres días a Nürburgring, pasado mañana repetiremos la experiencia festivalera desplazándonos en este caso hasta Viena, donde se celebra por primera vez un festival similar, aunque relativamente más pequeño. Pero da igual, lo importante es que Metallica vuelve a estar en el cartel. Eso, y el hecho de que hemos convencido a tres amigos para que se vengan con nosotros, ya garantiza diversión durante todo el fin de semana.

De los preparativos poco puedo decir: compra de la entrada por internet hace miles de años, compra de los billetes de tren en la estación central de Salzburgo y organización del alojamiento por parte de uno de los amigos que se vienen con nosotros, así que ahí poco puedo intervenir yo. Y digo alojamiento porque empezamos a estar mayores como para irnos de camping. Además, teniendo en cuenta que hay hoteles baratos en la ciudad, no creo que pase nada por ir y venir en transporte público hasta el lugar donde tendrán lugar los conciertos.

Y poco más… Recibiréis más detalles sobre esta bonita e inusual escapada de fin de semana a partir del domingo, cuando estemos de vuelta.

Próxima parada…

El momento musical del 2014 fue, para mí, el Rock am Ring. Nunca había estado en un festival tan grande, con tanta gente y rodeada de tanta cerveza mala. Así que el cocinero alemán y yo pensamos… ya que hemos visto una vez de qué va el asunto… ¿por qué no repetir la operación?

Pasamos semanas buscando información sobre los festivales veraniegos del 2015: dónde se celebraban, cuándo, cuánto duraban, cuánto costaban las entradas, quién iba y quién no, ¿merecía la pena pagar tanto dinero por ver sólo a fulanito en tal sitio mientras que si íbamos a tal otro podíamos ver a unos cuántos más?

Finalmente, después de una infinidad de horas frente al ordenador evaluando todas las posibilidades y tras haber logrado convencer a un amigo para que se venga con nosotros, encontramos la solución. Y el ganador es… (redoble de tambores): ¡Rock in Vienna! El nombre no nos resultaba tan llamativo como Nürburgring, pero merece la pena sólo por los grupos protagonistas y por saber que, celebrándose el asunto en una capital, podemos sustituir el rollo del camping por un cama normal y corriente.

Las entradas ya están aquí:

Entradas para el Rock in Vienna 2015

Entradas para el Rock in Vienna 2015

Y la cuenta atrás ha comenzado.