Ciudadanos de un lugar llamado Europa

La pregunta (real) que enmarca esta nueva historia es la siguiente: “Cómo no te has dado cuenta??? Tú???”.

Pues no, no me dí cuenta. Bueno, sí, pero los acontecimientos no se desarrollaron en el orden y momento en que yo deseaba y por eso me han regañado… Regañar es la palabra…

¿Recuerda alguien cuando allá por el mes de diciembre redacté algo sobre la inscripción de extranjeros en determinados registros en Austria? ¿No? Aquí está el enlace si a alguien le interesa. ¿Lo recordáis ya? ¿O lo resumo por si acaso?

Era diciembre. Aún no se podía sentir el frío propio del invierno, pero se avecinaba. Las gentes empezaban a hacer sus compras de navidad, mientras en mi casa estábamos ya de celebración ante la perspectiva de mi pronta marcha hacia lo desconocido, hacia la aventura en solitario, hacia un futuro prometedor… Sigue leyendo

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Me llamo Earl

Quien haya leído el relato del retorno de mi Alien sabrá de mi lucha karmática con la Chefin, de la cual no he querido hablar hasta ahora, sólo por si acaso.

Nuestro tira y afloja particular se inició en enero, a través del Austriaco (que es quien siempre está en medio de todo). Cuando todos los Kollegen se resfriaron en enero, le pregunté a la Compi maja si ella tenía su E-Karte, también llamada E-Card. Dicha tarjeta justifica que su poseedor está dado de alta en el sistema de la seguridad social austriaco, y que, por lo tanto, puede ir al médico sin ningún tipo de problema. Por aquel entonces, la Compi maja me dijo que ella tuvo una pero la perdió, y que no sabía cómo podía pedir una copia, o si alguien la había pedido ya por ella. Puesto que ya era enero y yo llevaba aquí un mes, le pregunté al Austriaco si yo también recibiría dicha tarjeta o si era necesario que acudiera a alguna oficina para solicitarla, a lo que él me respondió que no me preocupara, que la susodicha provenía del Land (= el país) y que podía tardar algún tiempo en llegar. Dicha información era relativamente contradictoria con lo que me había dicho mi Banquero, según el cual la tarjeta se recibe entre dos y tres semanas después de haberse solicitado, pero no quise darle mucha más importancia al tema. Sigue leyendo

Guía de supervivencia 2

Acabo de darme cuenta de la cantidad de cosas útiles de las que no hablé en la primera parte de esta entrada, por lo que trataré de resumir alguna otra información que se debe tener en cuenta antes de viajar:

  • Teléfonos de emergencias. A nadie le gusta tener que llamar a la policía o a una ambulancia (o yo no conozco a nadie a quien le guste hacerlo por una causa justificada), pero es más que necesario conocer esta información. Para el caso de Austria, la página Justlanded recoge los principales teléfonos que se deben llevar apuntados.
  • Horarios de apertura de las farmacias. A mí me resulta mucho más útil conocer los horarios de los supermercados, como ya expliqué, pero también se debe saber hasta qué hora se pueden comprar unas tristes pastillas para el dolor de cabeza, por ejemplo.
  • Tiendas en los alrededores del sitio al que se va. La web Tupalo.com permite hacer búsquedas por categorías y ciudades. Hasta ahora yo sólo he buscado “Geschäfte” (= tiendas) y el nombre de mi destino et voilà! Aparece un listado de las tiendas en la zona, la dirección de cada una de ellas y hasta un mapa tipo Google Maps donde te ubica toda esa información. Recomendable para: previsores/paranoicos que necesitan tener todo apuntado. No recomendable para: aventureros que prefieren pasear y encontrarse con los comercios poco a poco. Yo me incluyo en el primer grupo porque no me gusta hacer compras y, mucho menos, entretenerme en encontrarme todos esos sitios, sobre todo si necesito saber dónde encontrar algo en particular…
  • Registro en en Ministerio de Asuntos Exteriores. Este tema ya lo mencioné en el post Vuelva usted mañana, pero quiero profundizar un poco más. He contactado con la Embajada de España en Viena y me han facilitado la siguiente información:
    • Para viajes de carácter turístico, es suficiente con inscribirse en el Registro de ciudadanos.
    • Si la estancia es temporal (es decir, inferior a un año), se debe realizar el registro en la Embajada de España en Viena o, en su defecto, en un Consulado honorario (ubicado en otras ciudades), habiendo concertado cita previa. No es obligatorio, pero sí recomendable, ya que agiliza trámites como la duplicación de documentos en caso de pérdida, localización de aquel que está viviendo fuera de España, etc. Esta inscripción no puede exceder el plazo de un año.
    • Si la estancia es permanente (durante más de un año) el registro en la Embajada o Consulado honorario es obligatoria y conlleva, entre otras cosas, la baja en el padrón de la ciudad de origen y el alta en el Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero (PERE) y en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA).
  • Puesto que para esos registros es necesario aportar documentación y fotografías: se deben llevar fotocopias del DNI y Pasaporte (como mínimo) y fotografías de carnet. Vale, sí, los austriacos también se hacen fotos de carnet, seguro, pero ¿no es más sencillo llevarlas ya hechas desde aquí, en lugar de tener que buscar el lugar donde las hacen, desplazarse, etc.? Es cuestión de comodidad…
  • Direcciones y teléfonos de la Embajada y los Consulados (evidentemente). En el apartado de la web del Ministerio de Asuntos Exteriores dedicada a los viajes a Austria aparecen todos esos datos.
  • Planos de la zona y de los transportes a utilizar. Como sabéis, tiendo a ser algo exagerada con los preparativos, por lo que he impreso varios mapas de Austria, planos de la región a la que voy y líneas de autobús y tren tanto de mi ciudad de destino como de los sitios donde tengo que hacer escala. Si me pierdo cuando llegue, será porque tengo un serio problema de orientación, y tendré que preocuparme.

Al margen de esa información, me gustaría aprovechar este post para explicar un par de trámites que no todo el mundo está obligado a realizar, pero que tal vez a alguien le resulten útiles.

1. Cómo conseguir la Apostilla de la Haya.

Este trámite sirve para justificar la autenticidad de la firma de documentos públicos. En mi caso, no tengo necesidad de presentar el título de la licenciatura porque no me lo exigen, pero quiero llevarme tanto ese título como el certificado de notas de la carrera por lo que pueda pasar una vez llegue allí…

Pensaba comentar cómo obtenerlo paso a paso pero The Túzaro ya lo explica con todo lujo de detalles en una de las entradas de su blog, que se titula precisamente “Qué hice yo para conseguir la Apostilla de la Haya“. Así que me limitaré a resumirlo en forma esquemática:

  1. Acudir al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (Paseo del Prado número 28), en horario: de 9 a 14 horas para legalizar la firma que aparece en los documentos. Yo he ido dos días a horas distintas, y puedo decir que uno de ellos, a las 13:30, terminé en aproximadamente 20 minutos, mientras que el día que acudí a las 11:00 tuve que esperar alrededor de una hora hasta que llegó mi turno.
  2. Acudir al Ministerio de Justicia (Pl. Jacinto Benavente número 3) de 9 a 17:30 (de lunes a viernes) y de 9 a 14 (los sábados) donde, a ese documento ya legalizado, le incorporan la Apostilla. En este Ministerio tardé unos 20 minutos las dos veces que tuve que ir.

Para más información, recomiendo consultar la web del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y la web del Ministerio de Justicia.

2. Cómo darse de baja de la prestación por desempleo en la Seguridad Social.

Vaya por delante que todo el mundo me ha dicho que, si realmente soy española, debería obviar este trámite y echarle morro. Pero no. Tengo antepasados centroeuropeos y se ve que salen a relucir en momentos como éste.

Cuando alguien se marcha a buscar trabajo o a trabajar fuera de España y está cobrando el paro (como es mi caso) tiene varias opciones:

  1. Solicitar el pago único de la prestación por desempleo. Llamadme tonta, pero no me interesa, porque no sé qué pasará cuando se me acabe el contrato en Austria y no quiero arriesgarme a cobrar todo ahora…
  2. Prolongar el cobro de esa prestación mientras se busca trabajo en el extranjero. Como no es mi caso, no puedo informar al respecto porque no he buscado cómo se hace.
  3. Causar baja de esa prestación. Que es lo que yo pretendo hacer, puesto que me voy a trabajar al extranjero cobrando un sueldo que no está nada mal, y no quiero encontrarme con ningún lío cuando tenga que hacer la declaración de la renta correspondiente al 2012. De hecho, si se permanece trabajando en el extranjero por un tiempo inferior a un año, al regresar a España se puede continuar cobrando dicha prestación y, si se trabaja fuera durante más de un año, se puede (y se debe) regresar de ese país con el formulario U1 (también conocido antiguamente como E301), que permite a la Seguridad Social española reconocer el tiempo de trabajo en el extranjero a efectos de cotización, jubilación, etc. Yo, por si acaso, solicitaré ese formulario trabaje el tiempo que trabaje, no tanto de cara a la cotización, sino más bien a la jubilación.

¡Esto es todo amigos!