Blogparade: Si volvieras a España ¿qué no echarías de menos?

Desde hace varios meses ronda por este mundo virtual una iniciativa que consiste en hablar de aquellas cosas que aquellos que vivimos en el extranjero echaríamos de menos si nos fuéramos del país en el que ahora vivimos. Sin embargo, a Montse del blog Kartoffeltortilla se le ha ocurrido darle la vuelta a la pregunta para contar aquellas otras cosas que no echaríamos de menos. Y como la idea me gusta mucho y he recibido una invitación personal suya para participar, allá va mi lista:

¿Qué no echaría yo de menos si me fuera de Austria?

1. Las distancias y los transportes.

Los austriacos (o una gran mayoría de ellos) se jactan de tener un muy buen sistema de transporte público… Y no digo yo que no… Siempre y cuando vivas en una capital y puedas disponer de trenes, autobuses o incluso trayectos andando según tus necesidades.

Pero para aquellos que vivimos en el campo, los transportes públicos sólo te sirven si trabajas en una oficina de lunes a jueves desde las ocho hasta las cinco de la tarde, los viernes sales a las dos y los fines de semana siempre libras. El resto de los trabajos no son compatibles con el transporte.

Según dónde vivas y de qué día de la semana se trate, puedes llegar a tener que esperar hasta 50 minutos si pierdes un tren, perder tu (a lo mejor última) conexión con el siguiente transporte o, incluso, como le pasa al pueblo donde yo vivo, no tener manera de salir de aquí los fines de semana y días festivos si no es con tu coche.

Transporte público, sí (yo soy partidaria de él), pero no así. El depender de un coche para tantas cosas no lo echaría de menos.

2. El alcohol.

Tomar una cervecita o un vino de vez en cuando no está mal, pero aquí se le rinde casi culto a las reuniones de amigos o excusas de todo tipo para abrir una cerveza tras otra. Aunque aquí siempre se dice: nos tomamos, dos, la primera y la última… y del resto no habla nadie.

Y luego vas tú, que tienes que conducir porque si no, no tienes transporte para volver a casa a menos que te lleve alguien, te pides un zumo rebajado con agua del grifo, y te miran mal. O te intentan convencer de que por una, no va a pasar nada.

En realidad, más que el hecho de que la gente beba tanto alcohol, lo que menos echaría de menos es la velocidad a la que lo hacen, que es lo que desde mi punto de vista estropea un poco las celebraciones. Pero oye, allá cada cual, peores cosas hay en la vida.

3. El tamaño de las porciones que sirven en los restaurantes.

Creo firmemente que el elevado consumo de alcohol puede estar relacionado con los platazos que se mete aquí la gente entre pecho y espalda. Te pides un Wiener Schnitzel (filete empanado de toda la vida) con patatas y te ponen dos trozos de carne tan grandes que se salen del plato y tantas patatas que te da miedo pinchar con el tenedor porque sabes que, en cuanto lo hagas, la mitad acabarán saltando por los aires.

Esas porciones, para gente como yo, que come más o menos normal tirando a poco, son lo peor que puede haber en el universo. Porque sabes que tienes hambre (te has saltado varias comidas a propósito antes de llegar a este plato), y vas a luchar con todas tus armas para comértelo entero e, incluso, llegar vivo y con hueco al postre; pero en el fondo de tu ser sabes que te va a sobrar bastante y que ese bastante acabará en la basura. O, en el mejor de los casos, en el estómago de ese amigo austriaco tuyo que acaba de pedirse otra cerveza y se termina su plato y el tuyo – dice – para que el alcohol no le haga efecto.

4. Las pocas horas de luz que hay en invierno.

Esto ya lo dijo Montse en su Blogparade, pero yo lo repito.

Tengo un amigo que dice que aquí siempre anochece a las dos. Da igual en qué época del año estemos. Y, bueno, en realidad no es para tanto, pero en invierno sí que hay días que sales de casa por la mañana para ir a trabajar y es de noche, y cuando vuelves a las siete es otra vez (o sigue siendo) de noche.

Yo creo que por eso aprovechan el más mínimo rayo de sol para salir a tomar algo por ahí, meterse en una piscina o, simplemente, ponerse un pantalón corto.

5. Los tópicos y el ¿Pero esto es España no es así?

  • En España no bebéis / tenéis tanta cerveza como aquí, vosotros sois más de sangría ¿No?
  • ¿Por qué te viniste a Austria si en España hace calor todo el año?
  • ¿Pero vosotros no sois también católicos? ¿Por qué no tenéis fiesta tal o cual día o lo celebráis de otra manera?
  • Esto allí en España no lo tenéis, ¿A que no?
  • ¿Por qué eres tan blanca y te molesta el sol? ¿No eres española?

Después del tiempo que llevo aquí he llegado a la conclusión de que hay un sector de la población austriaca (principalmente formado por hombres o señoras mayores que no han visto mucho mundo) que imaginan que todos los españoles somos morenos, bebemos sangría y comemos paella a diario, nos pasamos el día al sol y sabemos bailar flamenco.

Tener que luchar contra esos tópicos y repetir constantemente las mismas cosas, tampoco lo echaría de menos.


Y hasta aquí llega mi aportación a eate Blogparade. Seguramente me dejo otras muchas otras cosas, pero si no se me ocurren ahora mismo, es probable que ya me haya acostumbrado a ellas.

¿Qué os parece? ¿A alguien que viva fuera de su país de origen o haya pasado alguna temporada en el extranjero le ha dado por pensar en cosas parecidas a estas? ¡Animaos a dejarme vuestros comentarios!

Y si alguien desea saber algo más sobre este Blogparade, os recomiendo que visitéis la entrada del blog Kartoffeltortilla en el que se habla de este tema. Muy interesante, por cierto.

¡Saludos!

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6 comentarios en “Blogparade: Si volvieras a España ¿qué no echarías de menos?

  1. May May dijo:

    ¿Es posible que yo conozca a ese amigo?
    Pues yo creo que además, no echaría de menos la poca celebración de Nochevieja (por hablar de lo poco que he vivido de allí…). Aunque con amigos, cualquier poca celebración + el Tragabolas se convierte en la mejor!

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  2. ¡Hola María! Muchas gracias por unirte, de verdad 🙂 Es curioso lo del ritmo al que beben los austriacos y las dimensiones de los platos. Por aquí pasa algo similar con ambas cosas. Cuando quedo con amigos alemanes yo voy dando sorbitos a mi zumo o a mi infusión mientras ellos le pegan tragos a una cerveza tras otra. Creo que más de una vez (o todas) acaban un poco pedo… XDD ¡Un abrazo desde tierras germanas!

    Le gusta a 1 persona

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