Alien returns

Pensaba que habíamos liquidado al enemigo. Pensaba que el ataque que los virus llevaron a cabo el mes pasado no volvería a repetirse. Pensaba que era fuerte. Ya no.

Estos nuevos usurpadores provienen de un lugar mucho más cercano. Estaban esperando detrás de la esquina, silenciosos, a que las defensas estuvieran bajas. En esta ocasión, el principal problema es que no se trata de una invasión a nivel global; son más bien ataques aislados, de manera que el daño se concentra en una única persona. Y sí, me ha tocado a mí.

El sábado empecé a notar los primeros efectos, pero los achaqué al cansancio proveniente del trabajo o de la fiesta de cumpleaños del Cocinero gordito, que se alargó demasiado la noche del viernes. El domingo no sólo no noté ninguna mejoría, sino que a nivel físico empezaron a manifestarse los primeros cambios. Puesto que no era la primera vez en mi vida que surgía dicho problema, supuse que en dos o tres días la situación mejoraría. Pero nada más lejos de la realidad: el lunes la molestia física era mayor y comer me empezaba a provocar dolor, y el martes los dolores, los mareos e incluso la fiebre eran más intensos.

¿Qué me faltaba por hacer aquí? Está claro: ir al médico. Aún no tengo muy claro cómo funciona este sistema, porque la Compi camarera 1 me preguntó qué doctor me corresponde y, sinceramente, no tengo ni la más remota idea de cómo puedo averiguarlo. Sin embargo, el Cocinero turco llamó a su doctora privada (que tiene la consulta en uno de los pueblos de aquí alrededor, pero no en el que yo vivo) y la mujer le dijo que yo también puedo ir allí siempre que quiera, sin ningún tipo de problema. Puesto que era la primera vez que iba, tuve que pagar la consulta, pero me dijeron que cuando vuelva y presente mi tarjeta de la seguridad social austriaca me devuelven ese dinero, y que de ahí en adelante no es necesario que haga ningún pago. Así que, por lo visto, aquí la seguridad social nacional (o al menos la de la región de Salzburgo) se hace cargo en cualquier caso de la atención primaria, incluso aunque el doctor sea privado. No sé cómo funcionará el asunto en caso de que los tratamientos médicos impliquen un ingreso o una operación, y espero no tener que averiguarlo.

Bien. Ayer mi jornada de trabajo se interrumpió abruptamente una hora antes de lo habitual, cuando detectamos que la fiebre había aumentado. El Cocinero turco me llevó en coche hasta la consulta y mi (ya) Doctora me dijo que tenía (no recuerdo el nombre en alemán), lo que viene a ser una hinchazón en las Mandeln (= amígdalas). De ahí derivan todos los demás síntomas. Me entregó este papel:

Receta médica. Borrado en azul: datos privados. Gracias por su comprensión.

Receta médica. Borrado en azul: datos privados. Gracias por su comprensión.

… que equivale a las recetas que recibimos nosotros en la seguridad social española, ya que fue lo que necesité para ir a la Apotheke (= farmacia) y comprar los medicamentos que podéis leer, junto a los cuales figura el precio. Al tercero de los precios le sobran 10 euros; es lo que me costó el Thermometer (= termómetro) o Fiebermessen (tal como viene escrito en la caja) que me he comprado. Es una monería de termómetro, es de esos que pitan cuando ya han medido la temperatura; muy práctico estando como estoy.

Los medicamentos que tengo que tomar son dos:

Medicinas

Medicinas

En rosa: los antibióticos. En blanco: para los dolores y la fiebre. El nombre de la caja blanca es de sobra conocido, así que no necesita mayor aclaración. Lo que sí me resulta curioso son las pegatinas que los farmacéuticos les ponen aquí a los medicamentos: si os fijáis bien, en cada caja figuran las tomas de cada una de esas pastillas, la cantidad de días que tengo que tomarlas o las condiciones en que tengo que hacerlo. ¡Sigo diciendo que esta gente nos lleva siglos de ventaja, yo eso no lo había visto nunca!

Al margen de la ingesta de pastillas a la que me veo sometida hasta, como mínimo, el miércoles (que es cuando tengo que acabar la caja rosa) la Doctora me dio otro papel:

Krankschreibung

Krankschreibung

La baja. Krankschreibung. Y tengo que decirlo: es la primera vez en mi vida que estoy de baja, lo cual no sé si me alegra (por haber tardado tantos años en conseguir la primera) o me asusta (por estar a 2000 km de casa la primera vez que me ocurre). Sea como sea, hasta el sábado no puedo trabajar, y espero que el sábado me encuentre de nuevo en condiciones, porque por ahora no noto ninguna mejoría. Debo de estar haciéndome mayor, se lo digo todos los días al Camarero.

Por suerte el martes se produjo una de esas bonitas casualidades de la vida que, cuando menos te lo esperas, te resuelve ciertas cosas. Puesto que tuve el día libre, pasé el Nachmittag (= tarde) en el Europark de Salzburgo, que es, por lo que me han contado, el mayor centro comercial de dicha ciudad. Ahora echo un poco menos de menos Parquesur, aunque no es lo mismo. El caso es que en Europark me aprovisioné de comida:

Galletas típicas nacionales

Galletas típicas nacionales

y de algo de bebida, pero no es suficiente, ya se me está agotando. ¡Ayuda, por favor!

También pasé por una tienda de electrónica, películas, música, etc., de esas que tenemos en España cuyo nombre está escrito sobre un fondo naranja, y por muchísimo menos dinero del que habría imaginado llegar a gastar, amplié mi colección de dvds:

Colección de pelis

Colección de pelis

Los dvs de los laterales y el del centro los he visto más que de sobra, pero en días como hoy no están de más. El segundo de la izquierda lo compré porque ya había leído el libro pero no lo recuerdo en detalle, y el segundo de la derecha porque ya llevaba tiempo queriendo verlo.

Por otra parte, y en relación con esta aventura, he estado manteniendo una lucha karmatica (= perteneciente  o relativo al karma. Me lo acabo de inventar) con la Chefin desde hace no recuerdo cuántas semanas. Pero esta historia bien merece otra entrada cuando tenga en mi poder las pruebas de que el Karma está de mi parte.

Por ahora me deseo a mí misma gute Besserung (= que te mejores), que falta me hace. Au revoir amigos!

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5 comentarios en “Alien returns

  1. No me extraña que tengas ese malestar, con el frio y la nieve que te rodea no es para menos.
    Espero que reposes y esos medicamentos te hagan efecto lo antes posible.
    Toma mucha sopita, echate la mantita y a descansar 🙂

    PD: No compres CD, estan obsoletos, pillate un reproductor y les las bajas. Tambien con el portatil puedes verlas. Te hablo desde el futuro, como la lejía jajajaja

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    • Eso es lo que hacía, pero aquí aún no he investigado el tema de las descargas ja ja
      Sobre mi alimentación: llevo desde el miércoles comiendo exclusivamente sopa y yogur, y de vez en cuando algún trocito de chocolate chupado. Tengo hambre. Hoy el Austriaco me ha preparado una jarra de leche con miel para que me la tome antes de acostarme (que será en breve), pero eso no va a rellenar el hueco de mi estómago 😦
      Seguiré informando de los progresos, aunque hasta ahora lo único que mejora es la ausencia de fiebre; el resto de molestias vienen y van según la hora que sea.

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